Seguidores

miércoles, 24 de junio de 2015

Espacios vacíos

CAPÍTULO II

Espacios en Blanco. 





   Podremos ser ese árbol en otoño, deshojado, seco y estriado; con ganas de seguir así y no retoñar. Somos jóvenes de alma y adultos de mente. Nos ha tocado crecer muy rápido.



 En ocasiones no hay plan B, no sentimos que sea así. Abatidos por la derrota, de una lucha que jamás existió. Somos fuertes. Queremos ser fuertes. Imaginar que, todo es un sueño, una pesadilla y que solo tenemos la vivencia de una mala quimera. Creer que, los demonios, al despertar,  se habrán ido. Es la realidad, no la podemos modificar pero, somos optimistas.  Hay que aprender a querernos para poder querer a otra persona; preparar nuestra psiquis, nuestro cuerpo y tener en cuenta que nada se apega al plan; hay que adaptar las cosas a nuestro beneficio. Todo tiene su lado positivo.



  Porqué si las universidades están hechas para formar profesionales en diversas áreas como, política, salud, administración e incluso  psicología, no hay una escuela que te enseñe a amar; Que te haga saber cómo ser auto suficiente y saber apreciar. Fácil, en estas carreras, partes de algo básico… todos manejas los mismo vocablos. Pocos son lo que le dan su propia esencia a su “trabajo” –aunque si es algo que en verdad te gusta, no lo verás como un trabajo- y por más que trates de ser original, tienes parámetros que debes acatar. El amor… el amor no tiene límites, no posee reglas ni enciclopedias, cada quien es libre de demostrar sus sentimientos como mejor les parezca. No hay molde. Todo es análogo.



 Sabemos –por instinto- cómo actuar y qué decir ante ciertas situaciones. Antropológicamente estamos equipados con las mejores armas para sobrevivir, pero no sabemos cómo usarlas o bloqueamos esa idea. ¿Nuestra mejor arma? El cerebro; hacemos ejercicio para tener buenas piernas, abdomen tonificado y brazos esbeltos, mas no ejercitamos nuestro cerebro, en cambio lo llenamos con esos “programas modernos” que no son más que porquerías y con ello logramos retrasar nuestro potencial, nos desarmamos y quedamos vulnerables. Nos preguntamos el por qué sentimos cosas que nunca hemos experimentado; vivimos pegados a la tv, viendo… pues bien, buenas historias de amor en películas y fantaseamos. Nos metemos dentro de la historia, quitamos a los personajes y nos ponemos en su lugar con la persona que nos gusta y todo es tan fantástico que cada noche antes de dormir es en lo que piensas; la vida es más emocionante en mi cabeza, mi mente es muy creativa, podemos imaginar que un castor y una jirafa tienen una relación amorosa pero de ahí a que sea cierto… Así que sal, pon en marcha tu vida y haz de tus sueños, una realidad. Tendrás tropiezos, pero quien no se rinde, al final vence.



  Nos regimos por ideales, pequeños trucos que de ante mano conocemos. Somos capaces de realizar cosas que ninguna institución puede enseñar. Podemos conquistar a alguien con el simple hecho de decirle algo lindo y aún más si a esa persona nunca le han dicho las palabras justa que quiere escuchar. Comenzar a dejar de ser uno mismo lo primordial y brindarle el apoyo a esa persona especial. Es fácil, en la época que vivimos la sencillez brilla ante el dinero y lujos, puesto que sentimos emociones no billetes verdes. Un “buenos Días” o “buenas noches” preguntar ¿Cómo te fue hoy? Que si te pide ayuda y no sabes sobre el tema decir: no sé cómo ayudar, pero si me enseñas en qué puedo ser útil lo puedo intentar. Muchas personas dirán que es mejor algo presencial a simples palabras, pero no hay cosa más grande que sentirte apreciado, querido e importante en la vida de una persona que no sean tus padres, porque dar los buenos días significa que eres lo primero en lo que pensó al despertar, que se tomó la molestia y saco un tiempito para escribirte y saber de ti. Cualquiera puede ir a verte, pero no todos son capaces de escribir algo donde se vea plasmado sus sentimientos, algo propio, algo que lleve su esencia. Cualquiera te puede comprar algo en una tienda, con sólo tener dinero e ir a una tienda basta, pero no todos conocen cada poro de tu ser como para saber qué es lo que en verdad te gusta porque una cosas es que digamos que sentimos afinidad hacia ciertas cosas y otra muy diferente es que alguien entienda a la perfección tus gustos sin siquiera preguntar.



  Actuamos en medida a recibir el mismo afecto; no voy a tratar a una persona de una manera bonita para ser menos preciado. Cuando te preguntes ¿qué hice mal? Trata de tener eso presente y preguntarte si estas recibiendo el mismo trato que das. Aun haciendo las cosas de la manera correcta, debemos saber a quién tratar bien; puedes ser un encanto pero hay gente que tiene puesta su vista en algo diferente y le da igual si eres agraciado –mientras que prefieren recibir menos elogio de alguien que nunca les corresponderá-



  Difícil era creer que, después de ser tan negligentes con los sentimientos, vernos como personas emocionales. Ser lo ahora y con dificultad volver a ser esas personas; Como si el pasado nunca hubiera existido y el presente sea un enigma. Cambiar para ser feliz y darte cuenta que ya lo eras.



   






viernes, 5 de junio de 2015

decisión

  Nunca debes disculparte por ser feliz.  Vive siendo un fuego artificial, deslumbra; brilla y llevate toda la ovación.


  Nadie quiere sentirse aislado; en ocaciones, es la mejor opción. Sin embargo, no quiere decir que pases desapercibido.


  Ser humo disipado o fruto cosechado.


sábado, 23 de mayo de 2015

Rudimiento.

CAPÍTULO I
RUDIMENTO

La vida comienza con nuestra mente en blanco y la mayoría del tiempo así permanece; como cuando nos hacen una pregunta importante o nos dicen la típica frase “cuéntame sobre ti” y olvidamos el idioma que manejamos, olvidamos que podemos pronunciar  fonema alguno.  Mas sin embargo, existen momentos que quisiéramos obviar y hacer como si nunca pasaron pero tratando de olvidar los sólo conseguimos  adherir los  aún más a esa telaraña viscosa, al parecer hecha de algodón de azúcar que solemos llamar “mente”;  es dulce y aun así, cuando éramos niños -más que todo a las niñas- se nos quedaba en el cabello y nuestra madre su cara fruncía y trataba de quitarla pero ésta era fuerte y se regaba más, lo cual dificultaba su extracción. Así son los pensamientos indeseados, tratas de suprimirlos  y renuentes luchan por un lugar en la autopista de los sueños.

  Y nada ayuda… nada ayuda cuando hasta el simple rose de la brisa en tus mejillas te recuerda que él respiraba ese aire. Hay que ser fuertes, ducharse y no quedarse en la cama como si la vida se detuviera a esperar que todo recobre su lugar y sentido. 
Me hace recordar esto a lo que llamamos “amor”  y…  ¿qué es el amor?  Es estar pendiente de esa persona, ayudarla en lo que puedas, olvidarte de lo que sientes y tratar de que esté feliz… ¿En serio? Eso parece más agotador que un trabajo de 18hrs continuas. En realidad es uno de los pocos sentimientos creo, que no se puede definir con palabras; simplemente es la mucosa en tus pulmones que no te deja respirar;  lo que te hace colocar esa mirada acosadora sobre la otra persona cuando la ves y comienzas a experimentar un vacío y un dolor en tu pecho como si desceparan tu corazón del mediastino.  El amor si me lo preguntan, nos vuelven, literalmente, personas de mentes atrofiadas; hay momentos  en lo que nos sentimos plenos, vivaces y con ganas  de vivir una vida alocada en conjunto a esa persona, claro está; como también hay días –en el caso de las mujeres debe ser las hormonas- hacemos drama de la nada, tanto en los hombres como en las mujeres nuestro nivel de tolerancia, en esos  instantes es cero, y si no tenemos algo que refutar comenzamos a fisgonear el pasado y sacar en cara todo aquello que habíamos  erradicado sin razón alguna. Pero… ¿qué sería el amor sin esas pequeñas discusiones tontas? Cuando en medio de la disputa miras su rostro y en sus ojos se refleja su inmensa… idiotez, que ya perdió el hilo de la conversación y ni tiene idea de que dice pero sigue en marcha su habladuría, pero sonríe e irradia todo el espacio y no puedes evitar mantener amarrados los sentimientos y se “soluciona” todo… de momento.  El amor mis queridos amigos, es una locura.


 Citando a Raymond Carver, “¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?”.  Cuando creemos estar enamorados de una persona es inevitable quedarse callado –por lo menos en mi caso-, y existen muchas personas que cuando conocen una nueva persona y se sienten ilusionados, pasan, literalmente, hora y horas hablando acerca de esa persona; pero el silencio surge cuando le queremos comentar a nuestra familia sobre lo excepcional que te resulta tu nueva pareja y, si tú lo crees así ¿por qué sentimos aprensión al comunicarle esto a un ser allegado?  

jueves, 21 de mayo de 2015

Fortuna.


  Espero que al abrir mi galleta de la fortuna, este tu nombre... así sabré que no es coincidencia el que estemos juntos.